Pues bien, esta noche arranca la fase
decisiva de la temporada para el Bayern; en las próximas cuatro semanas,
iniciando con el partido de cuartos de final de la Champions League
contra Olímpico Marsella en Francia, se sabrá si el club de Múnich está listo
para los tres títulos a los que aspira.
La final contra el Dortmund en la Copa Alemana , el 12
de mayo en el Estadio Olímpico de Berlín, ya está fija en el calendario.
En la Champions League
se inicia hoy, y la verdad no hay motivos para pensar que en Marsella el Bayern
no obtendrá un buen resultado. Atrás quedaron los turbulentos días en los que
el equipo jugaba “estático y de memoria”, aquellos en los que el rival lo tenía
fácil acomodándose a destruir los tres recursos ofensivos recurrentes de los
muniquesés.
La clave para la superación de la “crisis”
del Bayern (aunque algunos rechacen esta descripción de una situación) fueron:
- Poner a David Alaba de lateral izquierdo,
moviendo de regreso a Philipp Lahm a la derecha.
- La compensación de la baja de Schweinsteiger con Luiz Gustavo y Kroos haciendo pareja, lo que puso punto final a esa rotación permanente con Tymoschuck que impedía la estabilización de la zona de contención.
- La “colectivización” de la actitud de Arjen Robben, quien sin dejar de ser un gran individualista, por primera vez en mucho tiempo volvió a mirar a sus compañeros, integrándoles a su juego.
- El fin del “bajón” de Thomas Müller, quien (más allá de sus goles) se reencontró con su mejor nivel, haciendo lo que mejor hace y con lo cual no tiene comparación internacionalmente: romper filas defensivas del contrario generando espacios para sí mismo y sus colegas.
- La transformación en gol de un alto porcentaje de las oportunidades que genera de anotar. Este era uno de los principales problemas del Bayern, en Leverkusen le costó la derrota, en la semifinal dela Copa Alemana contra
el Gladbach se le castigó con el alargue y la definición por penaltis.
- La compensación de la baja de Schweinsteiger con Luiz Gustavo y Kroos haciendo pareja, lo que puso punto final a esa rotación permanente con Tymoschuck que impedía la estabilización de la zona de contención.
- La “colectivización” de la actitud de Arjen Robben, quien sin dejar de ser un gran individualista, por primera vez en mucho tiempo volvió a mirar a sus compañeros, integrándoles a su juego.
- El fin del “bajón” de Thomas Müller, quien (más allá de sus goles) se reencontró con su mejor nivel, haciendo lo que mejor hace y con lo cual no tiene comparación internacionalmente: romper filas defensivas del contrario generando espacios para sí mismo y sus colegas.
- La transformación en gol de un alto porcentaje de las oportunidades que genera de anotar. Este era uno de los principales problemas del Bayern, en Leverkusen le costó la derrota, en la semifinal de
Hoy 28 de marzo, inician para el Bayern dos
semanas de todo o nada: el 31 de marzo, jornada 28 de la Bundesliga , visita al
Nuremberg; tres días más tarde, en el Allianz Arena, están de visita los
franceses para definir ante el público de Múnich el paso a la semifinal de la Champions League ;
luego viene un fin de semana sin mayor estruendo, la jornada 29; y entonces
llega el 11 de abril, la jornada 30 del campeonato local, cuando se visitará al
Dortmund, el partido en el que se jugará el título alemán.
El siguiente fin de semana, el
Dortmund se las verá con el Schalke, lo cual juega a favor del Bayern, que tres
días más tarde, contando con ello, jugará el 17 de abril el partido de ida en
Múnich por la semifinal de

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